Hermanos

Fic de Zarlina, traducido por MizukyChan

Hermanos”

Tom escuchó la puerta principal de su casa cerrarse con un fuerte golpe y, con un suspiro, dejó la cerveza en la mesita junto al sofá, le dio a Capper un leve empujoncito para que moviera la cabeza de donde la tenía reposada en su regazo y se levantó de su asiento. Silbó a Pumba, quien llegó trotando de donde estaba durmiendo y comenzó a dirigirse hacia la habitación de Bill, con el perro siguiéndolo feliz.

¿Bill? —llamó a la puerta de su hermano—. ¿Quieres hablar al respecto?

No —la voz de Bill se escuchó desde el otro lado, pero Tom no le hizo mucho caso. Él conocía a su hermano, sabía que se sentiría mucho peor si se alejaba, así que con un suspiro, Tom abrió la puerta, asomándose dentro, mientras Pumba lo pasaba, corriendo hasta la cama, donde saltó para acostarse junto a Bill, quien lo envolvió en un abrazo y enterró su cara en el suave pelaje del can.

Algunas veces, Tom se sentía celoso del condenado perro. Sin importar el estado de ánimo de Bill, su mascota siempre recibía más amor que todos los demás.

¿Qué pasa? —Preguntó Tom y se sentó en el borde de la cama, frotando con cariño la espalda de su hermano. Bill había salido en la mañana, Tom no sabía a donde. Algunas veces hacía eso, salir a pasear, o caminar a algún lugar para escribir canciones solo. Usualmente llevaba a Pumba, pero esta vez le había pedido a Tom que lo cuidara. Tom no había tenido inconveniente, pues de todos modos, no planeaba dejar la casa.

Me encontré con él —Bill suspiró y rodó sobre su espalda. Pumba hizo un pequeño sonido, disgustado, pero cuando Bill estiró una mano para acariciar lentamente su costado, volvió a cerrar los ojos, feliz, porque tenía la atención de su dueño—. Oh, en realidad no nos encontramos, sino que lo vi.

Tom asintió, Bill no tenía que darle un nombre, ambos sabían quién era él.

¿Pero no hablaste con él?

No —murmuró Bill, cerrando los ojos—. Quería, pero…

Pero sabes que no es lo mejor —murmuró Tom con suavidad—. Estás mejor sin él, lo sabes.

Voy a morir solo —murmuró Bill y volvió a ponerse de costado—. Estaré viejo, feo y solo.

Tú nunca serás feo —dijo Tom, mientras dejaba que sus dedos viajaran por el hombro de Bill, sabiendo que el roce lo calmaría—. Y dudo mucho que termines solo. Todavía crees, Bill. Encontrarás a alguien a quien amar, alguien que te corresponderá.

O alguien que me quiera por mi fama —murmuró el menor.

Tom contuvo soltar una risita. Era esa clase de día—. ¿Qué fama? —lo molestó—. Las únicas a las que todavía les importamos son nuestras fans y cuando nos referimos a ellas… —jugando, pinchó a su hermano—. Diablos, ellas quieren matar a cualquier persona que termina emparejada contigo. Quien quiera que se enamore de ti no tendrá mucho que ganar, si se trata de fama.

Idiota —murmuró Bill y luego, volvió a ponerse de espaldas—. Ellas no te odiarían… —dijo en un murmullo.

Bill…

Somos perfectos el uno para el otro.

Somos hermanos.

Somos gemelos.

Eso no lo vuelve menos incorrecto.

Bill suspiró y, con una suave sonrisa, Tom dejó que sus dedos acariciaran la mejilla de su hermano, deseando nada más que darle lo que quería. No debería, no podía desearlo, pero aun así… nunca nadie lo había hecho sentir como Bill hacía y nadie nunca lo haría.

Ría fue la que estuvo más cerca. La había amado, pero después del divorcio… simplemente no sabía cómo dejar a alguien estar así de cerca, no sabía si quería hacerlo y el único con el que podía estar más de un día sin volverse loco, era Bill.

Él era el único al que quería cerca todo el tiempo… pero lo suyo no podía ser. No estaría correcto y no sería justo, no para Bill. Bill, quien quería encontrar el verdadero amor, quien quería casarse y vivir feliz para siempre… no sería correcto dejar que se enamorara de él. No sería correcto dejar que amara a Tom, como Tom lo amaba a él.

Lo sé —Bill suspiró y se sentó—. Sólo desearía… —volvió a suspirar—. Debería arreglarme. Vamos a salir esta noche, ¿verdad?

No, si no tienes ganas —respondió el mayor—. Podemos salir en otra ocasión.

Bill negó con la cabeza—. No —murmuró—. Esta noche está bien. Me voy a arreglar.

Tom lo observó partir, su corazón dolió cuando Bill desvió la cabeza lejos de él. Sabía que su hermano estaba sufriendo, que no había superado al hombre que tan cruelmente había roto su corazón más de una vez, y sabía que igual que cuando eran más jóvenes, él era el único que podía hacer que volviera a sentirse amado.

Pero también sabía que eso estaba mal.

Cuando eran adolescentes, habían encontrado excusas para cada roce, para cada beso. De todo, como que Tom debía practicar para no hacer el ridículo cuando llevara a una fan al backstage, o para que Bill se sintiera menos solo en su búsqueda de la persona que lo hiciera sentir visto y especial.

Sus excusas habían sido absolutamente ridículas, pero lo había hecho sentir menos equivocado y no fue hasta que eran casi adultos, que enfrentaron la realidad y acordaron que no podían seguir haciéndolo. Eso estaba mal, tenían que encontrar a otras personas que pudieran hacerles sentir lo que sentían el uno por el otro.

Tom había conocido a Ría y Bill…

Bill lo había conocido a él. El hombre que lo hizo sentir todas esas cosas, quien robó su corazón, quien lo había hecho sonreír y reír y ser así de fuerte, un ser humano maravilloso que Tom también amaba más que cualquier otra cosa.

Pero el mismo hombre también lo había traicionado, había roto su corazón, lo había hecho sentir despreciable y, aunque Bill lo perdonó varias veces, lo volvía a hacer, una y otra vez, hasta que un día, cuando Bill ya se cansó, le dijo que habían terminado, esta vez para siempre.

Tom se volvió a levantar de la cama y siguió a Bill al baño. El gemelo menor estaba mirando fijamente su propio reflejo y la expresión de sus ojos hizo que el corazón de Tom se rompiera.

Bill —dijo lentamente. Y aunque sabía que no debía, gentilmente pasó los brazos alrededor de su cintura para acercarlo más.

No —murmuró Bill cuando sintió que acariciaba su cuello con la nariz—. No puedes un momento alejarme y luego hacer esto, si te sientes mal por lastimarme —susurró.

Lamento lastimarte siempre —susurró Tom cuando Bill giró en sus brazos, dejándolos cara a cara—. Lamento no poder darte lo que deseas.

Sí puedes —respondió Bill en voz baja—. Es sólo que no quieres.

Sí quiero —gruñó Tom, encontrando los ojos de su gemelo. Estaban tan cerca que Tom podía sentir el aliento de Bill en su piel—. Pero nosotros…

No podemos —murmuró el menor—. Lo sé. Me lo pasas recordando.

Siguieron mirándose el uno a otro. Los ojos de Bill estaban oscuros, desconsolados, y Tom sabía que él era parte de la razón por la que sentía así. Y fue por saber eso, que no retrocedió cuando Bill se inclinó más cerca, fue por todo ese dolor, que no soltó la cintura de su hermano cuando sus labios se encontraron.

En lugar de eso, permitió que el menor lo besara, le permitió cerrar los ojos y probar sus labios, le permitió, por un momento, sentir el amor que tan desesperadamente necesitaba.

Dejó que sucediera por el dolor en los ojos de Bill, pero fue por lo mucho que lo amaba, que dejó que profundizara, fue por todo ese amor que separó sus labios, para disfrutar de la sensación de la lengua de Bill moviéndose contra la suya, permitió que sus ojos se cerraran y las emociones tomaran el control.

Después de un momento, que se sintió demasiado corto, lamentándose, puso la mano en el hombro de Bill para alejarlo.

No debemos hacer esto —murmuró—. De verdad no debemos.

Lo sé —susurró Bill—. Lo siento.

No lo sientas —respondió Tom con una pequeña sonrisa—. Nada es tu culpa.

Bill hizo un mohín y, aunque sabía que ambos lo lamentarían, Tom lo besó otra vez, antes de volver a alejarse, sabiendo que si no paraba, irían mucho más lejos, y si lo hacían, no serían capaces de volver a separarse nunca más, nunca más podrían volver a ser sólo hermanos. Gemelos.

Te amo —susurró.

Sí —contestó Bill, dándole una sonrisa triste como respuesta—. Yo también te amo.

& FIN &

Aaww, que cosa tan linda y triste. Y quién sabe, quizás es así, bueno no, yo creo que el twc es real, así que hay muchos besos y noches en las que duermen juntos y todo eso. Pero no puedo negar que me gustó mucho la nostalgia con la que está impregnado este fic. ¿Qué opinan ustedes? Los invito a dejar su amor a Zarlina, para que nos siga dando regalitos hermosos con mucho Twc y -con suerte- sean más felices que este.

Traductora del fandom

1 Comment

  1. Yo creo al igual que tu y ella y las demas chicas. La sociedad criminaliza muchas muestras de amor que a su Vista» no son buenas. Si vemos algo de historia en el pasado no era visto malo, incluso era bien visto para seguir con linajes, honor y pureza.
    Yo los apoyo y quien no quita que ellos en el fondo se amen de esa manera, para mi el amor debe venir de donde menos lo esperas y no juzgarte, sin importar quien te lo de.

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